Sensibilizar a los conductores sobre los riesgos que presenta el transporte de materias peligrosas y facilitar la formación e información básica indispensable a fin de reducir al mínimo la probabilidad de que se produzca un accidente o incidente y, en caso de que se produzca, para capacitarlos de manera que puedan adoptar las medidas necesarias para garantizar su propia seguridad, la de terceras personas y la del medio ambiente y para limitar los efectos del accidente o incidente. Según Orden del 18 de Junio de 1998.